jueves, 7 de julio de 2016

Mongolia desde Gengis Kan hasta hoy

Sigo donde dejé la historia de Mongolia, en la entrada del día 23 de junio, para los despistados.
Kublai Kan, nieto de Gengis Kan, decidió trasladar la capital del imperio de Karakorum a Pekín, fundando así la dinastía Yuan, que gobernó en China durante 100 años. En esta época el Kan fue perdiendo poder a favor de los distintos jefes de tribu, pero siguió existiendo como figura gobernante. Los Yuan fueron sustituídos por los Ming, pero esto no cambió el estatus de Mongolia.
La derrota de la Dinastía Ming por la Dinastía Qing en China, en el año 1644, marcó un punto de inflexión, ya que rápidamente Mongolia sería invadida y sometida en 1691, habiendo fallecido el último Kan en 1634. Durante todo el dominio Qing, se permitiría a Mongolia mantener su lengua y su cultura, además de otorgarse un gran poder a la máxima autoridad religiosa budista. Aquí achacan la pérdida de poder del kanato, precisamente al apoyo de los chinos al budismo, religión de paz, tan contraria al espíritu combativo del gran imperio de los kanes.
Con la caída de la Dinastía Qing en 1911, Bogd Khaan, quien gobernaba como monarca y líder religioso en el territorio que hasta aquel momento había ocupado Mongolia exterior, proclamó la independencia, hecho que no fue aceptado por el nuevo gobierno de la recién creada República de China, que consideraba a Mongolia como parte de su territorio. De esta forma, en octubre de 1919 las tropas de Xu Shuzheng, señor de la guerra encargado de la defensa de la frontera norte de China, invadió Mongolia, suprimiendo la declaración de independencia.
Durante la Guerra Civil Rusa, sin embargo, Baron Ungern, un dirigente de los ejércitos blancos de Rusia instaló sus tropas en Mongolia en octubre de 1920, derrotando en febrero de 1921 a las tropas de ocupación chinas y afianzando su control sobre la zona. Bajo estas circunstancias, el nuevo gobierno revolucionario de Rusia decidió fomentar la instauración de una República Socialista en Mongolia, apoyando a los grupos que podían ser más proclives. Finalmente, en julio de 1921 las fuerzas de Baron Ungern fueron derrotadas por tropas soviéticas y mongolas, proclamándose nuevamente la independencia de Mongolia.
En 1924, tras la muerte del rey y líder religioso Bogd Khaan, se proclamó la República Popular de Mongolia, con apoyo de la Unión Soviética, tras haber estado sin gobierno desde julio de 1921. En los años siguientes, bajo el gobierno del Partido Revolucionario del Pueblo Mongol como partido único, de 1924 a 1928 las tierras de la nobleza y los religiosos fueron expropiadas y colectivizadas, siendo explotadas en base a la planificación económica realizada por el nuevo gobierno revolucionario de Mongolia. Junto con la colectivización de la tierra, también se abolió la propiedad privada capitalista, siendo prohibida la empresa privada en Mongolia.
A partir de 1936, sin embargo, se producirían importantes cambios en la República Popular de Mongolia, debidos a la invasión japonesa de los territorios de China y Corea, situación ante la cual la Unión Soviética situó tropas en territorio mongol, iniciándose duras confrontaciones con los líderes religiosos budistas. Entre ambas potencias lograron repeler a los invasores japoneses, que estaban interesados en los recursos naturales de Mongolia, defendiendo además importantes territorios de Mongolia interior, territorio controlado por China, hasta 1945.
Bajo esta situación, el 20 de octubre de 1945 se realiza un referéndum sobre la independencia de Mongolia, obteniendo amplia mayoría la opción favorable, lo que conllevaría el reconocimiento de independencia por parte de la URSS y, a partir de 1949, el reconocimiento de la República Popular China de la independencia de Mongolia exterior, pese a que el gobierno de la República de China, instalado en Taiwan, siguió considerando a Mongolia exterior como parte de China.
Tras la ruptura Sino-Soviética de 1958, Mongolia se alinearía con la URSS, distanciándose de China, por lo que en su territorio se instalarían numerosas bases militares soviéticas. En 1961  Mongolia pasó a formar parte de la ONU como miembro de pleno derecho.
En 1990, siguiendo la estela de reformas inicias por Gorbachov, Mongolia abandonó el modelo socialista, promulgando una constitución en la que se reconocía un estado pluripartidista de modelo semipresidencialista. De esta forma el Partido Revolucionario del Pueblo Mongol, reconvertido ala socialdemocracia, pasó a ser un partido más dentro del sistema, renunciando a su hegemonía. En las elecciones del otro día ganó con un 60 % de los votos, para gran cabreo de nuestra guía.
Ahí se queda y sin fotos que lo aligeren

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