El "moro" es Dubai, ya lo sabéis y ¿qué os puedo contar de Dubai?
Empezaré por decir que Dubai es uno de los siete emiratos que constituyen
el país "Emiratos Árabes Unidos". El país se fundó en 1971, impulsado
por el jeque de Abu Dhabi. De los siete sólo uno tiene petróleo y es Abu Dhabi
que, además de ser el más rico por eso del oro negro, es el más grande en
superficie, tiene la capital del país y su jeque es el presidente. Cada uno de
los otros seis emiratos tiene una característica propia: uno es el más
cultural, otro el más religioso, etc. En ese reparto de papeles a Dubai le
corresponde ser el comercial.
Tradicionalmente, es decir, antes de que en 1956 se descubriera petróleo en
Abu Dhabi y eso cambiara radicalmente la vida en el área, Dubai se
dedicaba a la pesca de perlas, que eran de buena calidad y se vendían en todo el mundo, por lo que ya estaban ligados al
comercio. Pero es con la creación del estado "Emiratos Árabes
Unidos", cuando queda definitivamente fijado el sino del emirato y su
dedicación al comercio y al turismo.
La población local (es decir nativa de los
emiratos) varía, según las fuentes, entre el 10 y el 20% del total de los
aproximadamente 8.000.000 de habitantes que tiene el país. Esta población se
mantiene estable, ya que no es posible conseguir la nacionalidad emiratí bajo
ningún concepto que no sea el ser hijo de un emiratí (varón, porque si la local
es tu madre no tienes derecho a dicha nacionalidad): ni aunque hayas nacido en
el país o incluso tus padres hayan nacido en el país, puedes conseguirla. Pero
claro, es que la misma lleva aparejados una serie de beneficios que
difícilmente pueden extenderse. Por ejemplo, ninguno de los emiratís trabaja
(tampoco en los emiratos pobres), porque cualquiera que quiera establecerse
allí, hacer cualquier negocio u obra, tiene que buscarse un socio local al que
pagará un porcentaje variable de sus beneficios. Este socio local es un mero
cobrador, ya que ni realiza trabajo alguno ni aporta capital. El gobierno, si
eres varón (bueno en general hablamos sólo de varones porque las mujeres,
además de ir con un velo que apenas deja una ranura para los ojos y con un
abrigo negro que les cubre desde la cabeza a los pies, tienen que conformarse
con lo que les dé el marido) y te casas con un mujer local, te regala la casa
(no un apartamento, una casa con jardín), unos miles de eurillos para ir
tirando (sobre 20.000) y un puesto que te permita
hacerte socio de cuanto pardillo se atreva a hacer una inversión en el país.
Como las cosas hay que hacerlas y
ellos no están dispuestos, la inmigración supone más del 80% de la población.
Así inmigrantes son los profesionales occidentales estupendamente pagados por
sus empresas y los obreros procedentes de Pakistán, La India o Filipinas que
viven en estado de semiesclavitud. El nivel más bajo lo ocupan los obreros de
las grandes obras, que, por otra parte, suponen uno de los puntos de atracción
del turismo y de las empresas occidentales. A estos pobres los contrata el
estado (aunque su coste lo paga la empresa constructora) en las siguientes
condiciones: les proporciona alojamiento, alimentación y transporte desde el
alojamiento a la obra y "además" les paga unos 100$ al mes, pero no
pueden salir de su gueto bajo ningún concepto. No tienen acceso a servicios
médicos ni derecho de repatriación en caso de accidente o muerte, por lo que
muchos de ellos acaban en la arena del desierto, ya que trabajando a 48ºC a la
sombra, con humedades del 95% caen como chinches. Personalmente me resulta
difícil pensar que en sus países de origen sus condiciones de vida sean peor
que estas, pero deben serlo cuando son miles los que se encuentran en esta
situación y, según dicen. tienen libertad para abandonar en cualquier momento.
La locura constructiva en que se
encuentra Dubai (Abu Dhabi también aunque parece algo más ordenado) hace que la
ciudad esté totalmente desordenada, con cientos o miles de rascacielos a cual
más alto y más bonito (el actual récord de altura a nivel mundial es la torre
Burj Khalifa aunque por lo visto va a durar poco como récord ya que está
construyéndose otro más alto en Shanghai) aunque muchos de ellos no están
ocupados, y otro montón de ellos en construcción, sin definir claramente las
calles o las plazas. La locura constructiva es tal que el emirato quebró en 2008,
después de hacer "El mundo" y la primera palmera. El jeque de Abu
Dhabi acudió en su rescate y, desde entonces, antes de empezar un nuevo
proyecto (las dos siguientes palmeras, por ejemplo), se han asegurado de
tenerlo vendido: es decir si tienes interés en tener una casa en Dubai la
tienes que comprar sobre plano, pero, eso sí, lo que compras es una concesión
por 99 años.
Pero no todo es negativo. Han creado
un país en poco más de 40 años, partiendo de tribus de beduinos y pescadores.
El salto desde las cabañas de paja o las tiendas de pelo de cabra al
rascacielos más alto del mundo es realmente increíble, porque además se ha
producido en el transcurso de una sola generación: todavía hay mucha gente que ha
vivido las dos caras de la moneda, no es algo que pasara en tiempos de los “abuelos”
sino en los de su propia existencia. Los rascacielos son realmente
espectaculares (no hay fotos nada más que del Burj Khalifa, pero es que no es
fácil captar aquella locura), tanto en número como en diseño. Ese número de
rascacielos juntos no existe en ningún otro punto del mundo: ni Nueva York, que
se quedó pequeño, ni Shanghai, que es otra locura, pueden compararse con lo que
hay en Dubai. Los centros comerciales son verdaderas ciudades: los hay en
imitación de los tradicionales zocos árabes, con canales y barcos para pasear, con acuarios gigantescos en el mecio o del tipo “mall”
con todas las firmas de lujo internacionales. La mezquita más impresionante que te puedas imaginar, enterita de mármol de Macael y con todas las modernidades que se puedan imaginar, como, por ejemplo, escaleras eléctricas para bajar a los servicios.
La conclusión es la misma de siempre:
merece la pena conocerlo y así poder opinar. Hasta la próxima excursión del
CARACOL.
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| La parada del autobús. No sólo el diseño es llamativo, fijaos en que está cerrada y tiene aire acondicionado. |
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| En estos coches anduvimos por el desierto, haciendo derrapes y otras aventurillas |
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| Algunos aprovecharon una paradita para hacer sus oraciones |
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| ¿Habíais visto tanto oro junto? Pues es un escaparate y oro de verdad |
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| Comprando oro, pero siempre con el velo y el abrigo negro. Culturas distintas pero, personalmente, creo que no hay oro suficiente para convencerme. |
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| Un centro comercial |
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| Y otro, con el superhotel de 7* al fondo |
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| El Burj Khalifa, pero no cabe entero |
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| Y ahora por la noche |
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| Una tienda de chocolate en un centro comercial. Lujo del de verdad |
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| Y esta de otros dulces. |
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| Una plaza en el interior del Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo |
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| El acuario que se puede visitar por dentro a través de un túnel. También se puede bucear en él. Está en el Dubai Mall |
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| Mirad que mero tan mono |
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| La mezquita de Abu Dhabi |
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| Fuente para abluciones en el área de aseos de mujeres. En otras mezquitas la fuente de las abluciones está en el patio, pero en esta no, aunque no estoy segura de si se debe, como yo creo, a que aquí son mucho más integristas que en otras zonas, o solo a que haciendo dos zonas (una hombres y otra para mujeres) pueden usarse por más personas a la vez. En cualquier caso íntegramente de mármol. |
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| Sigue mezquita |
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| Y esta también |
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| Abu Dhabi. La playa es artificial. |
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| Otra de Abu Dhabi. ¿ No os dan ganas de visitarlo? |
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| Este es el hotel que está en el circuito de Fórmula 1, de forma que desde tu habitación puedes ver las carreras. Te dejan correr en el circuito por el módico precio de 300$ (ellos ponen la gasolina) |