Anda que
no os tengo entretenidos con los nombres
de los sitios, ¿eh? Pues haceros una idea cuando lo dicen ellos.
Empezamos
el día con lo que se está convirtiendo en costumbre: un paseo.
¿Veis que
hay árboles? Estamos en las montañas del centro de Mongolia, y aquí si hay
bosques, de un tipo de pino que, según nuestra guía, es pino siberiano,
caducifolio. Pongo algún detalle para los aficionados a la botánica.
Después,
visita a mercado local para comprar el almuerzo, que ha sido en carretera. Ayer
teníamos muy preocupada a la guía porque no sabía donde íbamos a comer hoy y le
dijimos que no teníamos problema en comer un poco de queso y una fruta en cualquier
parada y vio el cielo abierto. Y así lo hemos hecho: un huevo cocido, un
plátano y una cosa que es leche desecada. Nos explican que se deja la leche y
se espera a que se separe el suero. Entonces se separan y a la parte más espesa
se le añade un poco de azúcar, se mezcla y se prensa como si fuera un queso,
pero no se le ha puesto ningún tipo de cuajo ni ha fermentado. El resultado
está buenísimo.
Esta es la
vista que hemos disfrutado mientras nos comíamos el queso (lo llamaremos así
por no complicar el tema).
Y por la
tarde, hemos subido a un volcán. La vista de las coladas y del cráter son
estupendas. Hemos completado el día con la visita al lago del nombre.
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