Ya iba
siendo hora de que escribiera una despedida, porque hace más de quince días que
estamos en España, disfrutando ¿? de la casa y el trabajo. Voy a intentar
responder a las preguntas que me habéis hecho en estos días y a las que me he
ido dejando sin contestar a lo largo del viaje, así que va a ser un texto muy
largo. Aviso, para que el que no se quiera entretener pase directamente a las
fotos (hay unas cuantas al final) y se dé por despedido hasta la siguiente
aventura del caracol.
La pregunta primera que me hacéis
es ¿qué es lo que más te ha gustado? Esta tiene una respuesta fácil, porque lo
que más me ha gustado es el viaje en sí mismo, no un paisaje o una ciudad, sino
el hecho de viajar en coche, sin etapas predefinidas, parando donde y cuando se
quiere, descubriendo un país tan distinto, etc.
Y esta es, precisamente, la
segunda pregunta, también fija. ¿Cómo son los americanos? ¿Son como en las
películas o no tienen nada que ver con la imagen cinematográfica? En este caso
la respuesta no es tan fácil, porque, en gran medida, sí son como en las
películas: viven en casa bajas, van a todos sitios en coche, no cierran las
puertas de las casas ni de los coches, tienen armas de fuego, etc. Pero las
películas no nos muestran el gran valor que le dan al esfuerzo personal o a la
libertad individual, a la vez que tienen en gran estima aquello que se hace en
pro del bien común, ni tampoco lo poco que legislan sobre las cuestiones
diarias. Por ejemplo y contrariamente a lo que creemos, la prohibición de fumar
no es una ley federal, ni siquiera estatal: la decisión sobre si se permite
fumar o no (incluso a “x” pies de la puerta de acceso) la toma cada
establecimiento, en función de su política de marca o gustos personales. Otro
ejemplo: nadie se plantea legislar sobre donde, como o cuando puedes hacerte la casa que te de la gana, en
la parcela que has adquirido legalmente. Sin embargo, cuando hay que proteger
algo, se protege de verdad: a nadie se le ocurre construir en un parque
nacional: ni un hotel, ni una casa, ni una carretera, ni una gasolinera,
mientras que aquí incluso pretendemos hacer grandes urbanizaciones en Doñana
(que por otra parte es un jardín comparado con las dimensiones que tienen
allí). Definitivamente son distintos a nosotros, lo que no acabo yo de tener
tan claro es si es mejor aquello o esto: todo tiene sus pros y sus contras,
pero son difícilmente combinables. Lo que quiero decir es que es difícil coger
lo bueno de una y otra y de ahí sacar el ideal a perseguir, ya que algunas de
las cosas buenas van unidas a las malas, como la seguridad (esa que hace dejar
las puertas abiertas o que no haya una reja en todo el país) que entiendo va
ligada a la tenencia de armas y a que si pillan a un caco se pasa los
siguientes 20 años en chirona y si hizo algo más que robar, va derecho a la
silla eléctrica.
Había una pregunta respecto al
Kukux Klan (no tengo ni idea de si se escribe así) y otros rastros de racismo.
Evidentemente del club de las máscaras blancas no hay señales ni se ve nada
publicado, pero tampoco acaba de estar muy claro si hay o no racismo: hay gente
de color en la policía (los dos que nos pararon a nosotras eran blancos, pero
eso no quiere decir nada) y trabajando en los distintos sitios, pero hay un no
sé qué que nos hace pensar que no están muy por la integración. Por ejemplo, no
hemos visto ni una sola pareja mixta, ni siquiera un grupo de gente joven mixto.
Bueno grupos de gente joven se ven pocos, ni mixtos ni monocromáticos, salvo en
Nueva Orleáns, que es la excepción para todo. En los bares y restaurantes lo
que se ven son grupos de compañeros de trabajo (todos blancos) por la mañana y
a mediodía y familias y parejas por la noche, pero no pandillas como nosotros
las entendemos, aunque es posible que no hayamos coincidido, pero ya es
casualidad que en ningún sitio lo hayamos visto. También he oído algún
comentario del tipo: “por aquí hablan con acento terrible, sobretodo la
gente de color, a la que no se entiende nada”, esto dicho por una americana
que quería practicar su escaso español. No opino, porque, en general, yo no entendía nada, ni a
los de color ni a los blancos (claro que a esta tipa de la que hablo, tampoco
la entendía cuando hablaba en español, que era tan malo como mi inglés).
Otra cosa que me ha llamado la
atención ha sido la importancia que le dan a la guerra civil (para nosotros de
secesión): en todos sitios hay referencias a la batalla y al héroe de turno,
pero sin distinguir (o pronunciarse) el norte del sur: describen de forma
aséptica la batalla, los muertos, las penalidades y las heroicidades que
tuvieron lugar, sin ver malos ni buenos. Esto les pasa en general con todos los
avatares históricos: aquí no nos ven como los malísimos colonizadores que vinieron a
llevarse las riquezas, como pasa en Méjico (y en general en todo Centro y Sudamérica), sino que todo forma parte de su
historia y como tal es bienvenido. Así te encuentras la bandera española y la
de Francia al lado de la bandera estatal y de la de barras y estrellas, lo que
da verdadera alegría. Esto también puede interpretarse como que no quedó
ninguno de los conquistados para que pueda sentirse ofendido y entonces ya no
sería tan agradable.
Y esto empalma con la ausencia
total de rastros indios. Creo que comenté algún día que veíamos cartel de
empieza reserva india y luego el de acaba sin que se viera nada distinto: ni
las casas, ni los coches, ni los individuos, vamos que si queda alguno vivo debe
estar más al oeste de Oklahoma (recuerdo que en Arizona si había puestos de
recuerdos navajos y se les veía por ahí deambulando).
Y ya os dejo con las fotos. He
preparado una especie de resumen-ilustración de todo lo anterior. ¡Os espero en
las próximas andanzas del caracol! Puede que tarden unos años pero llegarán,
seguro.
EN LAS CALLES NADIE. CUANDO DEJAN EL COCHE EN EL PARKING ¿SE TELETRANSPORTAN HASTA LA OFICINA?
LAS VÍAS DEL TREN, A PIE DE CALLE, SIN BARRERAS EN LOS CRUCES. SI TE DESCUIDAS O NO MIRAS, ES TU PROBLEMA
LO ÚLTIMO EN PAGO CON TARJETA (LO USAN EN CUALQUIER PUESTO CALLEJERO)
UNA BARBERÍA, COMO EN LAS PELIS (PARECE QUE ES EL SITIO DE QUEDAR EN LOS PUEBLOS, PORQUE SIEMPRE ESTÁN EN EL CENTRO Y HAY UNA AUNQUE NO HAYA OTRA COSA, POR EJEMPLO, CAFÉ)
EL GENERAL LEE (NO LO TIENEN ESCONDIDO PESE A QUE PERDIÓ LA GUERRA)
LOS ÚNICOS INDIOS QUE VIMOS (EN EL MUSEO DE FORT SMITH)
BICHOS
SKYLINE DE MIAMI. NO PUSE NINGUNA EN SU DÍA
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LO NUEVO. PRÁCTICAMENTE EN TODAS LAS CIUDADES.