martes, 19 de febrero de 2013


Ya iba siendo hora de que escribiera una despedida, porque hace más de quince días que estamos en España, disfrutando ¿? de la casa y el trabajo. Voy a intentar responder a las preguntas que me habéis hecho en estos días y a las que me he ido dejando sin contestar a lo largo del viaje, así que va a ser un texto muy largo. Aviso, para que el que no se quiera entretener pase directamente a las fotos (hay unas cuantas al final) y se dé por despedido hasta la siguiente aventura del caracol.

La pregunta primera que me hacéis es ¿qué es lo que más te ha gustado? Esta tiene una respuesta fácil, porque lo que más me ha gustado es el viaje en sí mismo, no un paisaje o una ciudad, sino el hecho de viajar en coche, sin etapas predefinidas, parando donde y cuando se quiere, descubriendo un país tan distinto, etc.
Y esta es, precisamente, la segunda pregunta, también fija. ¿Cómo son los americanos? ¿Son como en las películas o no tienen nada que ver con la imagen cinematográfica? En este caso la respuesta no es tan fácil, porque, en gran medida, sí son como en las películas: viven en casa bajas, van a todos sitios en coche, no cierran las puertas de las casas ni de los coches, tienen armas de fuego, etc. Pero las películas no nos muestran el gran valor que le dan al esfuerzo personal o a la libertad individual, a la vez que tienen en gran estima aquello que se hace en pro del bien común, ni tampoco lo poco que legislan sobre las cuestiones diarias. Por ejemplo y contrariamente a lo que creemos, la prohibición de fumar no es una ley federal, ni siquiera estatal: la decisión sobre si se permite fumar o no (incluso a “x” pies de la puerta de acceso) la toma cada establecimiento, en función de su política de marca o gustos personales. Otro ejemplo: nadie se plantea legislar sobre donde, como o cuando  puedes hacerte la casa que te de la gana, en la parcela que has adquirido legalmente. Sin embargo, cuando hay que proteger algo, se protege de verdad: a nadie se le ocurre construir en un parque nacional: ni un hotel, ni una casa, ni una carretera, ni una gasolinera, mientras que aquí incluso pretendemos hacer grandes urbanizaciones en Doñana (que por otra parte es un jardín comparado con las dimensiones que tienen allí). Definitivamente son distintos a nosotros, lo que no acabo yo de tener tan claro es si es mejor aquello o esto: todo tiene sus pros y sus contras, pero son difícilmente combinables. Lo que quiero decir es que es difícil coger lo bueno de una y otra y de ahí sacar el ideal a perseguir, ya que algunas de las cosas buenas van unidas a las malas, como la seguridad (esa que hace dejar las puertas abiertas o que no haya una reja en todo el país) que entiendo va ligada a la tenencia de armas y a que si pillan a un caco se pasa los siguientes 20 años en chirona y si hizo algo más que robar, va derecho a la silla eléctrica.
Había una pregunta respecto al Kukux Klan (no tengo ni idea de si se escribe así) y otros rastros de racismo. Evidentemente del club de las máscaras blancas no hay señales ni se ve nada publicado, pero tampoco acaba de estar muy claro si hay o no racismo: hay gente de color en la policía (los dos que nos pararon a nosotras eran blancos, pero eso no quiere decir nada) y trabajando en los distintos sitios, pero hay un no sé qué que nos hace pensar que no están muy por la integración. Por ejemplo, no hemos visto ni una sola pareja mixta, ni siquiera un grupo de gente joven mixto. Bueno grupos de gente joven se ven pocos, ni mixtos ni monocromáticos, salvo en Nueva Orleáns, que es la excepción para todo. En los bares y restaurantes lo que se ven son grupos de compañeros de trabajo (todos blancos) por la mañana y a mediodía y familias y parejas por la noche, pero no pandillas como nosotros las entendemos, aunque es posible que no hayamos coincidido, pero ya es casualidad que en ningún sitio lo hayamos visto. También he oído algún comentario del tipo: “por aquí hablan con acento terrible, sobretodo la gente de color, a la que no se entiende nada”, esto dicho por una americana que quería practicar su escaso español. No opino, porque, en general, yo no entendía nada, ni a los de color ni a los blancos (claro que a esta tipa de la que hablo, tampoco la entendía cuando hablaba en español, que era tan malo como mi inglés).
Otra cosa que me ha llamado la atención ha sido la importancia que le dan a la guerra civil (para nosotros de secesión): en todos sitios hay referencias a la batalla y al héroe de turno, pero sin distinguir (o pronunciarse) el norte del sur: describen de forma aséptica la batalla, los muertos, las penalidades y las heroicidades que tuvieron lugar, sin ver malos ni buenos. Esto les pasa en general con todos los avatares históricos: aquí no nos ven como los malísimos colonizadores que vinieron a llevarse las riquezas, como pasa en Méjico (y en general en todo Centro y Sudamérica), sino que todo forma parte de su historia y como tal es bienvenido. Así te encuentras la bandera española y la de Francia al lado de la bandera estatal y de la de barras y estrellas, lo que da verdadera alegría. Esto también puede interpretarse como que no quedó ninguno de los conquistados para que pueda sentirse ofendido y entonces ya no sería  tan agradable.
Y esto empalma con la ausencia total de rastros indios. Creo que comenté algún día que veíamos cartel de empieza reserva india y luego el de acaba sin que se viera nada distinto: ni las casas, ni los coches, ni los individuos, vamos que si queda alguno vivo debe estar más al oeste de Oklahoma (recuerdo que en Arizona si había puestos de recuerdos navajos y se les veía por ahí deambulando).
Y ya os dejo con las fotos. He preparado una especie de resumen-ilustración de todo lo anterior. ¡Os espero en las próximas andanzas del caracol! Puede que tarden unos años pero llegarán, seguro.



 EN LAS CALLES NADIE. CUANDO DEJAN EL COCHE EN EL PARKING ¿SE TELETRANSPORTAN HASTA LA OFICINA?


LAS VÍAS DEL TREN, A PIE DE CALLE, SIN BARRERAS EN LOS CRUCES. SI TE DESCUIDAS O NO MIRAS, ES TU PROBLEMA

 LO ÚLTIMO EN PAGO CON TARJETA (LO USAN EN CUALQUIER PUESTO CALLEJERO) 

UNA BARBERÍA, COMO EN LAS PELIS (PARECE QUE ES EL SITIO DE QUEDAR EN LOS PUEBLOS, PORQUE SIEMPRE ESTÁN EN EL CENTRO Y HAY UNA AUNQUE NO HAYA OTRA COSA, POR EJEMPLO, CAFÉ)


EL GENERAL LEE (NO LO TIENEN ESCONDIDO PESE A QUE PERDIÓ LA GUERRA)


LOS ÚNICOS INDIOS QUE VIMOS (EN EL MUSEO DE FORT SMITH)


 BICHOS




SKYLINE DE MIAMI. NO PUSE NINGUNA EN SU DÍA


 
 PETRÓLEO



LO NUEVO. PRÁCTICAMENTE EN TODAS LAS CIUDADES.

 


 LO CONSERVADO


 EL DOWNTOWN (IGUAL QUE LA DE ANTES, DALLAS)
 LO CONSERVADO (AUSTIN)


 EL DOWNTON (AUSTIN)


 NUEVA ORLEANS. LA EXCEPCIÓN

 LIBROS CONTABLES EN EL CAPITOLIO DEL ESTADO DE ALABAMA. A DISPOSICIÓN DE LOS VISITANTES. NO ES BROMA, ESTÁN DISPONIBLES LOS DE TODOS LOS EJERCICIOS CERRADOS. ¡IGUAL QUE LOS NUESTROS!

 MESA PARA PODER VER LOS LIBROS CON TRANQUILIDAD. 
 Y ADEMÁS TE PUEDES ASOMAR AL DESPACHO DEL GOBERNADOR, DONDE TE INVITAN A CACAHUETES (EN EL ESTADO DE GEORGIA)


miércoles, 6 de febrero de 2013

Aunque soy consciente de que me falta la despedida, todavía no he asentado el viaje lo suficiente como para escribirlo. Mientras, os pongo el enlace al mapa que he creado con la ruta realmente realizada, por si tenéis interés
RUTA REALIZADA

viernes, 1 de febrero de 2013


31-01 -2013  MIAMI

No sé muy bien que contar de Miami: es una mezcla de cubanos ricos (por tanto no se parece a la Habana ni al resto de Cuba), americanos blancos pijines y negros haitianos que no saben si tienen que aprender español o inglés. Pero con todo ello, es una ciudad viva, animada incluso en el centro de negocios, con infinidad de coches yendo y viniendo a todas horas del día y con un montón de barrios bonitos a los que irse a descansar después del trabajo diario. Con eso y el clima no me extraña que se vengan para acá los famosos españoles, para luego presumir de vivir en las américas, pero cuando llegue el verano, los huracanes, los mosquitos y 90% de humedad, no sé donde irán con su cuerpo serrano, porque me pega que aquí no debe haber quien pare.
Hoy no he hecho ni una sola foto, así que lo siento, pero acabamos pronto.

Sí me dan repelús los pájaros, pero como estaban a lo suyo y eran adultos, me controlaba. El problema gordo es cuando yo no los controlo o cuando hay bebés, ahí si que me da yuyu de verdad.