miércoles, 3 de agosto de 2016

Ya sólo me queda cerrar este capítulo del caracol. Los que me habéis ido siguiendo sabéis que el viaje ha sido fantástico y que he vuelto feliz por haberlo hecho antes de que la “modernidad” acabe con la vida de los nómadas.
Como complemento y corrección a varias de las entradas de este viaje, os recomiendo que leáis el libro "Breve historia de Gengis Kan" de Borja Pelegero Alcaide (ya sabéis que no sólo viajo, también leo, y me gusta hacer confluir las dos aficiones) que, pese al título, no es sólo un libro de historia, sino que también hace un análisis antropológico sobre el origen de los nómadas y su peculiar cultura.
Y unas fotos a modo de resumen y despedida.

























LA RELIGIÓN EN MONGOLIA

Muchos me habéis preguntado por la religión en Mongolia, así que allá va lo que yo veo/opino.
 Oficialmente son budistas, pero lo que yo he visto no se parece a la idea que yo tenía del budismo, esa filosofía de vida que persigue el nirvana a través de la meditación y las buenas obras y cuya deidad está poco definida. Ellos tienen multitud de dioses (tantos como en el hinduismo y yo diría que casi los mismos aunque les cambien el nombren), feroces guerreros que asustan a los dioses malvados unos, otros muchos ligados a la naturaleza, tanto que llegan a confundirse con las prácticas de chamanismo, también muy presente en la práctica diaria. Por ejemplo, en varias ocasiones he puesto fotografías de un “ovo”, que es un montón de piedras/palos (depende de la disponibilidad de unas u otros) que se coloca en cruces de caminos o río u otros lugares con una especial corriente “telúrica” y en el que se detienen los viajeros (o se dirigen especialmente a ellos en algunos casos), dan un número de vueltas impar alrededor y añaden piedras o palos, según el caso, para pedir suerte en el viaje, la boda, o la vida en general. Pues bien, las famosas estupas (esta palabra no está en el diccionario de la RAE, pero no conozco otra que la sustituya) budistas se entiende que es  una evolución de los ovos y, de hecho, se asimilan en la forma y, como en el caso de sus antecesores, se las rodea un número impar de veces a modo de oración.

Esta reminiscencia de las religiones ancestrales se traducen en que la práctica totalidad de los actos habituales de los mongoles están regidos por la superstición, necesitando permiso del astrólogo para casi cualquier cosa: elegir el nombre del niño, cuando se le debe cortar el pelo, las fechas de la boda o de un viaje, son cosas que deben ser previamente consultadas con el astrólogo que puede ser un chamán o un monje budista, eso es a elección particular.




 EJEMPLOS DE OVOS




Y AHORA ESTUPAS


DIOSES EN EL INTERIOR DE UN TEMPLO. EL TAMAÑO DE ESTAS FIGURAS ERA DE UNOS 4-5 METROS DE ALTURA

INTERIOR DE UN TEMPLO BUDISTA


ALTAR DOMÉSTICO

domingo, 10 de julio de 2016

10 de julio de 2016. Ulan Bator

Día de compras en la ciudad, pero, ¡Oh sorpresa! es un día superespecial en Ulan Bator, porque empieza el “Naadam”, que es el festival en el que compiten en lucha mongola, tiro con arco y carreras de caballos, y del que disfrutamos en el lago, pero este es a nivel nacional y hay montada una que para qué.
Para empezar desfile militar de distintos cuerpos (cualquiera sabe a que se dedica cada uno ahora que no tenemos guía-traductora), incluidos cascos azules, y para continuar cantidad de gente vestida de fiesta, pero a lo tradicional.






Han abierto todas las tiendas, que están atestadas de gente, especialmente una que hemos visto que congrega un montón de mostradores de joyas, el tráfico está tan mal como ayer y está todo el mundo en la calle, así que lo que prometía ser un día aburrido de compras ha resultado muy interesante.






Y me despido hasta que escriba el resumen final del viaje, desde casa.

Ulan Bator, lo viejo y lo nuevo

PUEBLOS

Aunque algún día hablé sobre los pueblos, como el viaje ha avanzado y he visto otras cosas y otros pueblos, he decidido hacer un especial al respecto.
En el sur de Mongolia, todos los pueblos son similares: hay una plaza donde está el ayuntamiento y el colegio y al lado hay una gran explanada donde están los comercios y los bancos y en otra explanada se encuentran el/los restaurante/s y nada más, porque la gente no habita en ellos, como mucho instalan un ger en los alrededores. Sin embargo en la mitad norte del país, donde hay pinos en las montañas, además de los servicios hay viviendas de madera, con los tejados de colorines y tienen una estructura más parecida a nuestros pueblos.






HASTA AQUÍ PUEBLO DEL SUR. A PARTIR DE AQUÍ, PUEBLO DEL NORTE





Como todo el uso del suelo es libre, cada uno cortaba el trozo que le parecía y allí instalaba la yurta o construía su casa. Esto era tal caos que el gobierno ha tenido que inventar un sistema por el que, sin pagar, se asigna a cada uno y solo uno (por el segundo sí hay que pagar) un terreno para instalación de la vivienda. Cuando una persona decide instalarse o ha pensado que en un futuro le gustaría hacerlo, solicita al gobierno un terreno en el pueblo fulano (o en la provincia cetana si le importa la zona en general y no el pueblo en particular) y el gobierno le asigna una parcela. Si es una ciudad grande, como Ulan Bator o Erdenet, te dan un trozo de tierra determinado, sin elección posible. Por el contrario, si se trata de un pueblo pequeño te dan a elegir entre varias ubicaciones posibles.


ANTES Y DESPUÉS DE LA DECISIÓN DE ORDENAR LA OCUPACIÓN

No obstante, en el caso de grandes ciudades también existen edificios de apartamentos, totalmente privados, donde uno puede comprar o alquilar un piso. ¿Por qué va uno a pagar por una cosa que puede conseguir gratis? Porque el terreno está sin urbanizar, es decir, sin luz y, sobretodo, sin agua ni alcantarillado y además a ni se sabe qué distancia del centro, que con la fantástica organización de tráfico con la que cuentan pueden suponer varias horas (ayer tardamos unas 4 horas en entrar a Ulan Bator): para mí razón más que suficiente.


Y esto es todo lo que tengo que decir de los pueblos mongoles, que no mongolos