Aunque algún día hablé sobre los pueblos, como el
viaje ha avanzado y he visto otras cosas y otros pueblos, he decidido hacer un
especial al respecto.
En el sur de Mongolia, todos los pueblos son
similares: hay una plaza donde está el ayuntamiento y el colegio y al lado hay
una gran explanada donde están los comercios y los bancos y en otra explanada
se encuentran el/los restaurante/s y nada más, porque la gente no habita en
ellos, como mucho instalan un ger en los alrededores. Sin embargo en la mitad
norte del país, donde hay pinos en las montañas, además de los servicios hay
viviendas de madera, con los tejados de colorines y tienen una estructura más parecida
a nuestros pueblos.
HASTA AQUÍ PUEBLO DEL SUR. A PARTIR DE AQUÍ, PUEBLO DEL NORTE
Como todo el uso del suelo es libre, cada uno
cortaba el trozo que le parecía y allí instalaba la yurta o construía su casa.
Esto era tal caos que el gobierno ha tenido que inventar un sistema por el que,
sin pagar, se asigna a cada uno y solo uno (por el segundo sí hay que pagar) un
terreno para instalación de la vivienda. Cuando una persona decide instalarse o
ha pensado que en un futuro le gustaría hacerlo, solicita al gobierno un
terreno en el pueblo fulano (o en la provincia cetana si le importa la zona en
general y no el pueblo en particular) y el gobierno le asigna una parcela. Si
es una ciudad grande, como Ulan Bator o Erdenet, te dan un trozo de tierra
determinado, sin elección posible. Por el contrario, si se trata de un pueblo
pequeño te dan a elegir entre varias ubicaciones posibles.
ANTES Y DESPUÉS DE LA DECISIÓN DE ORDENAR LA OCUPACIÓN
No obstante, en el caso de grandes ciudades
también existen edificios de apartamentos, totalmente privados, donde uno puede
comprar o alquilar un piso. ¿Por qué va uno a pagar por una cosa que puede
conseguir gratis? Porque el terreno está sin urbanizar, es decir, sin luz y,
sobretodo, sin agua ni alcantarillado y además a ni se sabe qué distancia del
centro, que con la fantástica organización de tráfico con la que cuentan pueden
suponer varias horas (ayer tardamos unas 4 horas en entrar a Ulan Bator): para
mí razón más que suficiente.
Y esto es todo lo que tengo que decir de los pueblos
mongoles, que no mongolos