martes, 21 de noviembre de 2023

No llegué a escribir el resumen prometido del viaje a Francia, pero después de Gambia, no me veo capaz.

Vamos a ver qué puedo contar de África.

Gambia es un país con unas tierras muy fértiles que han convertido la agricultura en uno de los elementos clave de su economía, junto con la pesca y el turismo. Gambia, con un bajo índice de desarrollo humano de 0,500, se ubica en el puesto 174 de 191 países (datos de 2021)

Lo primero el mapa, para que todo el mundo sepa donde está GAMBIA


Y después de la geografía, la historia.

Gambia formó parte del Imperio de Ghana así como del Imperio songhai. Los primeros testimonios escritos que se tienen de la región provienen de unos textos árabes del siglo IX y X, cuando los comerciantes árabes crearon la ruta transahariana para comerciar con esclavos, oro y marfil.

En el siglo XV los portugueses heredaron este comercio y establecieron rutas marítimas para comerciar con el Imperio de Malí, al cual pertenecía la zona en la época. En 1588, el pretendiente al trono portugués vendió a los ingleses la exclusividad del comercio en el río Gambia. 

Durante los siglos XVII y XVIII Francia e Inglaterra lucharon por la supremacía en la región de Senegal y del río Gambia. El Tratado de Versalles de 1783 otorgó al Reino Unido la posesión del río Gambia salvo el enclave de Albreda, que se mantuvo bajo soberanía francesa y fue cedido a Inglaterra en 1857. Casi 3 millones de esclavos fueron enviados desde esta región a las colonias en América. En 1807 se abolió el comercio de esclavos en el Imperio Británico, por lo que los británicos intentaron terminar con el comercio de esclavos en Gambia. Para ello, crearon el puesto militar de Bathurst (hoy Banjul) en 1816. Durante los años siguientes, Banjul estuvo sometida a la jurisdicción del gobernador general británico en Sierra Leona. En 1888 Gambia se convirtió en una colonia autónoma y un año más tarde pasó a ser una colonia real.

El 18 de febrero de 1965 Gambia logró su independencia del Reino Unido, y el 24 de abril de 1970 se convirtió en una república dentro de la Mancomunidad de Naciones. Desde entonces ha pasado por un par de dictaduras encubiertas y, actualmente, tiene un gobierno democrático.


Y una vez establecidas las bases, vamos al viaje.


Como todos sabéis, este ha sido un viaje solidario, por lo que las actividades de la ONG son las que han marcado el ritmo y la ruta. Se trata de una entidad muy pequeñita, cuyos objetivos se centran en la educación de los más pequeños. Para ello mantienen dos escuelas infantiles, cubriendo el hueco que la educación oficial gambiana deja, ya que empieza a ser obligatoria a partir de los siete años y no existen colegios oficiales antes de esa edad. Lo que se  hace con estas escuelas va desde el mantenimiento de la estructura (uno de nuestros trabajos ha sido pintar y decorar una de ellas), pagar a los maestros, suministrar desayuno y almuerzo a los alumnos, uniformarlos y todo lo que se va presentando. Hacen mucho con muy poco y la pena es que sean tan pequeños y no puedan extenderse mucho más.

Llegamos a Serekunda, ciudad más importante del país, cansados de viaje y deseando coger una cama. Nos alojamos en unos apartamentos locales que no están mal del todo: son amplios, tienen zonas que nos permiten trabajar, baños, etc. aunque falla la luz, se averían las duchas, no hay wifi........

En los tres primeros días nos dedicamos a preparar lo que va a ser el meollo del viaje, es decir la visita a las escuelas. Pero eso no supone que nos quedemos en casa. Empiezan las fotos, para que no os aburráis mucho

Desde el apartamento

En esta tiendecita comprábamos cada día el pan para el desayuno y el agua que necesitábamos
Para cambiar el dinero a moneda local, hubo que recurrir a un garito con rejas. Claro que era mucho el dinero a cambiar: desde el sueldo de todos los maestros, el dinero para las compras y lo que cada uno quiso cambiar
Las telas gambianas
MAKAMARU (así se llama nuestra organización) se mantiene en buena medida con lo que saca con la venta de productos gambianos: en cada viaje compran telas y encargan a un sastre local la confección de bolsas, delantales, faldas y otro montón de cosas que luego se traen a España para vender. Las maletas van llenas de material escolar (no os podéis ni imaginar las cantidad de cosas que traían en las maletas) y vuelven con productos MAKAMARU

Escenas varias del mercado de Serekunda



Aquí tenemos a tres compañeras pactando precios
Otros cuantos contando dinero y preparando los sobres para los maestros y para el pago de las obras
 
Y por las tardes hacíamos turismo

Todas estas son de TANJI, puerto pesquero. Pero con las mismas, cogen la barca y en vez de a pescar se van para Canarias






Ahumando la pesca del día
La parte trasera del puerto. El olor va en consonancia.

El personal no se estresa, eso seguro, va a su ritmo

Niños frente al hotel. Se entretienen ellos solos y no se quejan de aburrimiento
Nuestra tienda local
Nuestro alojamiento
El carro de la basura

Siempre niños

Otra excursión. Esta vez al sur del país, al río que separa Gambia de Senegal hacia el sur, en Kartong. El grupo al completo





Llega el momento de cruzar el gran río Gambia y dirigirnos al norte en el ferry








Y llegamos a KANUMA
Antes de pintar, hay que quitar lo que hay en las paredes. Todo el mundo colabora





Además de trabajar, hay que jugar
Realmente hay que hacer baños nuevos. Ya se han contratado



Material para todos

No me cansaba de fotografiar esos ojos
Todos a la foto con el material

¿Quien se resiste a un caramelo?
La guapa maestra siempre con su bebé a cuestas




Cargando el arroz que alimentará a los niños en los próximos meses
Demostrándonos lo que se aprende, en el aula recién pintada

Antes de ir a la siguiente escuela, se decide ir a pasar la noche en la playa. El problema es que no hay ni siquiera un camino de tierra para llegar






Ansu, el hombre de Maka Maru en Gambia



A veces hay que mojarse para conseguir lo que se quiere
De vuelta en Kanuma, fuimos a visitar a una familia que estuvo por España hace unos años



Siguiente parada JURUNKU
Recibimiento




¡Lo que cuesta una sonrisa!

El conductor a la puerta de la escuela


Esa noche dormimos en las casas que nos dejaron: ellos se fueron a dormir con otros. La estructura de las casas es similar tanto en las ciudades como en el campo: se trata de compaos, en el que convive una familia amplia (tíos, primos, etc.) en el que se comparte la cocina, el pozo y la letrina y luego cada familia (ahora familia corta, padre, madre e hijos) tiene una sala, un dormitorio y un patio-ducha. Os pongo las fotos de la que nos dejaron en Jurunku

Este es el patio trasero que sirve para el aseo, lavar, etc. En este caso tenía un váter, pero es un caso extraño, ya que lo que se utiliza es la letrina que está fuera de la casa
El dormitorio. La cama inmensa, supongo que duermen, además de los padres, lo niños, hasta bastante grandotes.
La sala. En esta dormimos dos de nosotros. En la otra casa durmieron tres
Cocinando de buena mañana. Nos sirvieron unos fideos con gambas que estaban buenísmos


En los compaos, nunca están los niños solos, siempre hay una prima, un hermano o una tía que te echa un vistazo


Volvemos a la escuela













Y por supuesto, demostración incluida

Y después de Jurunku nos fuimos a ver una escuela que ha construido otra ONG y que está buscando colaboración


Hicieron una cocina fetén, en alto, pero, por lo visto, no les gusta y hacen fuego sobre las baldosas del suelo

Pero en esta escuela hubo otra sorpresa: vinieron los KANKURANG




Y volvimos a la civilización, otra vez en el ferry, con sus esperas y sus sorpresas.






Y esto es todo.


Experiencia fantástica, pero con 20 años menos la hubiera disfrutado mucho más. Así que si tenéis idea de hacer algo así, no lo dejéis, cuanto antes, mejor. No sé donde será el próximo caracol, pero casi seguro que más tranquilo. Estad atentos a las noticias.