miércoles, 5 de noviembre de 2014

SE ACABÓ

Llevo ya unos días en Jaén y va siendo hora de escribir el cierre de esta aventura del caracol.
En resumen: sorprendente: desarrollo, modernidad, tolerancia......... y calor, mucho calor.
Singapur es, posiblemente, una de las ciudades de mayor desarrollo de las que conocemos, con unos rascacielos que serían la envidia no sólo de Nueva York, sino también de Sanghai o de Dubai, sobretodo porque además de ser lo último en arquitectura, están ocupados y no vacíos como en Emiratos. Además se ve una convivencia tolerante entre las distintas razas/religiones: ves chicas malayas con su pelo cubierto, hindúes con su sari y chinas con superminifaltas, sin que nadie se asuste de nada ni ponga mal gesto ante las demás. Esto también pasa en Kuala Lumpur, aunque allí el porcentaje de chicas cubiertas aumenta mucho y se ven menos saris.
También merece la pena comentar los centros comerciales: grandes, pequeños, lujosos y de diario, son el centro social de las ciudades. En tiempo de nuestros abuelos todo el mundo iba al paseo a ver y dejarse ver. En aquellas zonas ese papel lo han tomado los centros comerciales, que están y hasta constituyen el centro de la ciudad (no a las afueras como en España). Están siempre llenos de gente y respiran vida.
Claro que lo de respirar vida se debe en gran medida a que la población es muy joven. No tengo las estadísticas a mano, pero a todo el mundo que ves en la calle está por debajo de los 35 años: no se ven ancianos y sí niños.
También hay que destacar las infraestructuras: la mejor estación de autobuses que he visto nunca es la TBS de Kuala Lumpur. La estación de trenes también es nueva y eso que sólo hay una línea de tren de larga distancia (la que se construyó en la 2ª Guerra Mundial y que incluye el Puente sobre el Río Kwai) y unas cuantas de cercanías. El transporte en la ciudad es por monoraíl (regular) y por autobuses (algunas líneas gratis). Sin embargo, se han olvidado de hacer aceras en las ciudades y lo de andar no se contempla: sólo los pocos turistas que se veían iban andando. (En Malaca sí había turismo, pero local, no occidentales).
Lo dejo, porque creo que ya me estoy repitiendo. Sabéis que el caracol es inquieto y pronto irá de nuevo de expedición. Hasta entonces un abrazo.


Este es el tipo general de vivienda en Kuala Lumpur, que están a las afueras.