viernes, 9 de octubre de 2015

9 DE OCTUBRE DE 2015


Hoy ha sido otro día agotador, pero como hemos llegado a otro superhotel nos hemos podido relajar.

Vamos por partes para no amontonar.

Salimos por la mañana temprano (a las ocho, lo que supone levantarse a las 6:15, pero ya está el sol apretando) de Hoian, para dirigirnos hacia Hué, pasando por Danang. Esta última ciudad es totalmente moderna construida sobre lo que fuera cuartel general de los americanos durante la guerra.

Desde allí atravesando las montañas de las nubes y pasando por pueblecitos de pescadores, hasta Hué, que fue la capital de Vietnam desde 1802 hasta 1945. Tiene una ciudad prohibida del estilo de la de Pekín, aunque está en plena restauración (mejor habría que decir reconstrucción porque sólo hay un palacio original) y otros monumentos relacionados con la última dinastía imperial vietnamita. Aunque como gobernantes sólo fueron títeres de la potencia colonial correspondiente (Francia en este caso), mantuvieron las costumbres cortesanas hasta la proclamación de la República Popular de Vietnam en octubre de 1945 por Ho Chi Min. Entonces el emperador huyó a Francia con su familia más cercana, y allí vivió hasta su muerte.

Además de los monumentos imperiales hemos visitado la que se supone es la pagoda más importante de Vietnam (“pagodas” son los templos budistas y “templos” son los que se dedican a los antepasados y los hay incluso dedicados a los vietcoms), en la que viven 120 monjes que se dedican a recoger a huérfanos y darles alimento y educación. Como es lógico, la mayoría de los niños acaban convirtiéndose en monjes.

Y por fin superhotel. Esta vez está en el campo y es un spa de lujo. Cuando escribo esto estoy recién vuelta de la piscina y no os podéis ni imaginar el gustazo que es darse un baño nocturno en agua templadita, después del agotador y asfixiante día que hemos llevado.

Ahora fotos y hasta mañana, desde Saigón.

La bahía de Danang
 Intentaba vender unos chicles en un sitio de fotos
 ¿Por qué les dirán montañas de las nubes?
 Pueblo de pescadores


 Seguro que pensábais que era la ciudad prohibido. Pues no. Era la residencia de verano del emperador Tuc Dum, que acabó por convertirse en su mausoleo. De aquí en adelante sí es la corte imperial.


 El río Perfume, pero ahora no huele bien, 
 Un monje
en la pagoda.

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