miércoles, 16 de noviembre de 2022

Primer día en Tokio

Pero antes hubo que llegar hasta aquí: me embarqué en Madrid a las 3 de la tarde del lunes 14 y aterricé en Narita (nombre del aeropuerto, que no está exactamente en Tokio) el martes 15 a las 6 de la tarde. Es verdad que he adelantado 8 horas, pero aún así una barbaridad de horas de vuelo.

Y ahora Tokio. Para empezar hay que decir que hay muchos Tokios: para ellos cada barrio es una ciudad y para mí está el Tokio moderno, el tradicional, el de las callejuelas, el de los jardines.........., así que para todos muchos distintos.

Empezamos el día visitando un santuario sintoísta, que es la religión principal, por ser la original. Es politeísta y naturalista.

De camino al santuario, cruzamos la avenida de los gingos
A la entrada de todos los templos/santuarios sintoístas, están este tipo de puerta (torii) que limita el espacio sagrado

Estamos en la estación de los crisantemos y había una exposición curiosa: nunca había visto bonsais de flores
Esto es uno de los laterales de la plaza central del Santuario Meiji, fechado en 1922 y creado para honrar al emperador que había muerto por aquellos años, al parecer muy querido. Todos los emperadores son dioses en el sintoísmo.
Aquí no encienden velitas, pero sí cuelgan deseos que desean ver cumplidos.
Entrada a la plaza del santuario

Y después del santuario, nos dirigimos al palacio imperial. En realidad a los alrededores del palacio, porque como vive el emperador en él, no es visitable.
Y de camino fuimos viendo la ciudad

Que pese a la fama de falta de espacio, es una ciudad muy abierta, con muchos parques

También pasamos por la zona del manga

Esto es todo lo que hemos visto del palacio del emperador. No es un río, es un foso defensivo

Y seguimos hacia otro santuario sintoista que está junto a un templo budista
Templo budista

Santuario sintoista

Toda esta calle está dedicada a la venta de souvenirs, dirigidos sobre todo a la población local, porque extranjeros estamos pocos

Pagoda budista, en la misma zona

Un pasaje comercial


Esta calle también es Tokio. De hecho, así son la mayoría de las calles, fuera de las avenidas principales

No me he podido resistir a poner los calamares secos: había un montón a la venta, con precios desde los 500 yenes, como estos, hasta los dos mil y pico, que yo haya visto.




4 comentarios:

  1. Me encanta todo. Observo que van con mascarilla no?

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  2. Muy interesante. Preciosos los bonsáis de flores. Yo tampoco los había visto

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  3. Que maravilla los bonsáis de crisantemos. Los parques preciosos, la avenida de las s gingos me encanta. La simetría y el cuidado de las flores y los árboles es impresionante. Pero la calle horrible, el cableado indecente y las fachadas feisimas. Que contraste entre la belleza y la fealdad

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  4. Estoy alucinada, que pais tan moderno y que cuidado con sus tradiciones.
    Me han encadado los jardines y como cuidan los arboles en caso de nevadas copiosas.
    Pero lo mejor el WC

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