Día dedicado a las montañas y a las vistas del monte Fuji, con lo que, como siempre que se habla de paisajes, las fotos no responden a la realidad, pero os tendréis que conformar con lo que hay.
Y ya de paso os colocaré un poco de historia de Japón.
Vamos allá.
Seguro que todos tenemos a los samurais como los representantes legítimos del espíritu japonés. Sin embargo, parece que eran poco más que mercenarios, a las órdenes de los señores feudales que durante 9 siglos controlaron el país, dejando al emperador como una figura simbólica sin poder real. Esta etapa tuvo dos fases: la primera desde el siglo XI al XVI, de guerras continuas entre los distintos señores y desde el XVI hasta el XIX en el que hubo paz entre los shogun (señores feudales) y el país estuvo cerrado a cal y canto y no recibió influencias externas. Esta última fase se achaca a la visita de San Francisco Javier y su grupo de jesuitas, que en el siglo XVI aparecieron por aquí y empezaron a convertir japoneses al cristianismo: ellos acabaron mal, pero metieron tal susto al personal que el país decidió no volver a recibir extranjeros.
Pero llegaron los americanos (el comodoro Mathew Perry). A mediados del siglo XIX habían empezado a comerciar con China y necesitaban establecer puertos de abastecimiento en Japón, así que llegaron y conquistaron el puerto de Edo (hoy Tokio) sin que la oposición fuera significativa, básicamente por falta de tecnología adecuada. Y ahí volvió a cambiar la historia: había que abrirse al mundo, aprender y copiar sus técnicas y olvidarse del feudalismo y volver a establecer un poder central que impulsara los cambios. Y en unos años se pusieron al día, ganaron la guerra con China y perdieron la 2ª mundial, pero ya nunca dejaron de ser uno de los países más relevantes del mundo.
Vamos a por las fotos












Que suerte poder visitar tanto mundo y que suerte la nuestra de poder aprender tanto.
ResponderEliminarEs muy generoso por tu parte
Miles de gracias
Maribel
Impresionante el monte Fuji, tiene que ser algo inolvidable poder verlo, me encantaría. El lago precioso al igual que los jardines
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