Ya avisé que iba a haber algún
especial y el primero (y principal por la repercusión que tiene en el país) es
sobre el fenómeno religioso en Etiopía.
Como en tantas otras cosas Etiopía no
es uniforme en la práctica religiosa, aunque en este caso son tres las zonas en
que se divide (en costumbres y tradiciones son solo dos, norte y sur): el norte
es cristiano, concretamente de la iglesia ortodoxa etíope; el sureste es
musulmán y el suroeste es animista, si bien las misiones evangélicas avanzan en
esta zona, convirtiendo en protestantes a los que antes adoraban a las fuerzas
de la naturaleza.
No hemos visitado la zona musulmana,
aunque nos comentan que también allí tiene mucha importancia la religión. Sin
duda, en el norte son muy religiosos y puede decirse que la vida gira alrededor
de las iglesias y monasterios, siendo determinantes en la manera de enfrentarse
a los problemas, incluso en la determinación del calendario que se sigue en
todo el país (juliano no gregoriano) y del horario (a las siete de la mañana es
la una del día y a las seis de la tarde la doce del día y vuelve a empezar otro
ciclo de doce horas nocturnas). La religión ortodoxa etíope (creo que ya lo
comenté otro día), al haber evolucionado aislada del resto del cristianismo,
tiene costumbres propias que no se ven en otras confesiones. Por ejemplo,
mantienen una réplica del arca de la alianza, conteniendo los diez mandamientos,
en el “santa santorum”, la parte más interior de la iglesia a la que solo
pueden acceder los sacerdotes.
Las iglesias son redondas, octogonales
o hexagonales. Están formadas por tres círculos concéntricos: el interior, como
acabo de decir, es sólo para el arca de la alianza, el segundo es el que se
dedica al culto y el exterior es como de preparación: se utiliza para los
cánticos, otro de los elementos únicos en este rito. En efecto, a eso de las
cuatro de la madrugada (para ellos a las 10 de la noche) empiezan a hacer sonar
tambores y sistros y canturrear. Además lo hacen con altavoces, así que toda la
ciudad resuena con los cánticos. El efecto es relativamente parecido al canto con
el que llaman a oración a los musulmanes, solo que este dura unos minutos y el
de los coptos etíopes unas horas. A las iglesias hay que entrar
descalzo, incluso al círculo más externo
En Axum coincidimos con una procesión
que se celebra solo unos cuantos días al mes, y solo allí, que por algo es la
ciudad más sagrada de este rito. Antes del amanecer sacan su particular arca de
la alianza (no la auténtica, que, aunque se encuentra en Axum; jamás sale de la
iglesia en la que se encuentra depositada) en procesión y la acompañan cientos
y cientos de fieles. De esto van fotos, todas de un compañero de viaje (Mario
Pérez) que ha hecho las mejores fotos del grupo, por lo menos de las que yo he
visto.
En cuanto a los animistas, más que
influencia religiosa lo que se ve es el poder de las tradiciones, especialmente
(o al menos lo que más duele) la sumisión de las mujeres, la ablación del clítoris
e infibulación, la consideración de belleza las cicatrices dejadas por los
latigazos, el ser humillante para los hombres hacer trabajos como acarrear
leña, agua o cualquier otro peso, etc.
Los judíos que, tradicionalmente habitaban en Etiopía (se supone que toda una tribu de las doce de Israel), emigraron en su práctica totalidad al estado de Israel en los malos tiempos de las hambrunas de los años 80.
Ya van fotos.
Las iglesias redondas, tanto las antiguas como las recién construidas
Los instrumentos musicales
Les encanta enseñar sus tesoros: libros y cruces
Hay que descalzarse, así que hay que dejar los zapatos en la puerta
Y descalzo dentro, claro
Protección del recinto de la auténtica arca de la alianza, que se encuentra en Etiopía desde que Menelik I se la robó a su padre, Salomón
El Arca
En procesión
Los fieles
La "belleza" de una mujer hamer










No hay comentarios:
Publicar un comentario