Esto está lejos, lejos,
lejos. La prueba es que llevo 7 horas de adelanto respecto a vosotros y que
hemos estado más de 10 horas en el avión, sumando los dos trayectos. Así que
las dos cosas juntas hacen que me falte una noche y haya tenido dos días (la
parte luminosa, se entiende) seguidos.
En el embarque de Moscú
ya nos hemos encontrado con nuestra compañera pamplonica y a la llegada a Ulan
Bator nos esperaban nuestra guía (Ogui), que vendrá con nosotras todo el viaje, y el
chófer (ni idea de como han dicho que se llama) que, a cargo del mitsubishi, nos
va a pasear por Mongolia.
No voy a escribir más porque estoy supercansada, pero sí voy a poner las primeras fotos, para ir
ambientando.
Ya sabéis: comentarios
quiero
Una ciudad en pleno crecimiento, en la que conviven las yurtas con las obras y los rascacielos
Las centrales térmicas dentro de la ciudad: producen la electricidad y el agua caliente para las calefacciones
Los rascacielos y la estepa: sin solución de continuidad
La herencia soviética
El buda protector: regalo de Corea del Sur
Sistemas de entretenimiento para chicos y grandes
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