domingo, 26 de junio de 2016

26 de junio. Llegada a Ulan Bator

Esto está lejos, lejos, lejos. La prueba es que llevo 7 horas de adelanto respecto a vosotros y que hemos estado más de 10 horas en el avión, sumando los dos trayectos. Así que las dos cosas juntas hacen que me falte una noche y haya tenido dos días (la parte luminosa, se entiende) seguidos.
En el embarque de Moscú ya nos hemos encontrado con nuestra compañera pamplonica y a la llegada a Ulan Bator nos esperaban nuestra guía (Ogui), que vendrá con nosotras todo el viaje, y el chófer (ni idea de como han dicho que se llama) que, a cargo del mitsubishi,  nos va a pasear por Mongolia.
No voy a escribir más porque estoy supercansada, pero sí voy a poner las primeras fotos, para ir ambientando.

Ya sabéis: comentarios quiero

 Una ciudad en pleno crecimiento, en la que conviven las yurtas con las obras y los rascacielos

Las centrales térmicas dentro de la ciudad: producen la electricidad y el agua caliente para las calefacciones

Los rascacielos y la estepa: sin solución de continuidad

La herencia soviética

El buda protector: regalo de Corea del Sur

Sistemas de entretenimiento para chicos y grandes

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