

Al contrario que ayer, hoy ha hecho un día magnífico. Tanto que hemos alargado el viaje previsto y en vez de quedarnos a dormir en Prince George (es la capital de la zona interior de la British Columbia) hemos seguido camino hasta un pueblecito llamado “Fraser Lake”. Esto sí es de verdad la Canadá rural y maderera, lo que me da pie para, en entrada posterior y que no sé si será hoy o mañana, hablar de la vida en Canadá, tal y como la vemos viendo.
El viaje ha sido precioso, con un paisaje de pastos y bosques (de estos más) y de vez en cuando un pueblo con una serrería. El tamaño de estas es para verlo, no se puede explicar sin que parezca exageración lo que no lo es: los tablones apilados en palets, alcanzan alturas semejantes a edificios de 4 pisos; igual pasa con los troncos sin procesar y el serrín forma verdaderas montañas. Se extienden en superficies inmensas. De verdad que son llamativas, pero claro con tanta madera que procesar es normal que sean grandes ¿no?.
Pongo unas fotos variadas. Las primeras, es decir las que veis más abajo, pegadas al texto, son de Williams Lake (están tan obscuras porque estaba anocheciendo, además de llover, como todo el día de ayer). A continuación vienen algunas fotos del camino de hoy: un laguito monísimo y un bosque y una servidora zampando y, por último, aunque son las que primero veréis, unas del lago Fraser, dónde hoy dormimos.
Por cierto, hemos cenado en un sitio con comida griega, hablando de fútbol con un griego y tres portugueses y en la cocina había una cubana con la que hemos echado un buen rato hablando en español. O sea, como en una película de Fellini, pero bien comidas.
El viaje ha sido precioso, con un paisaje de pastos y bosques (de estos más) y de vez en cuando un pueblo con una serrería. El tamaño de estas es para verlo, no se puede explicar sin que parezca exageración lo que no lo es: los tablones apilados en palets, alcanzan alturas semejantes a edificios de 4 pisos; igual pasa con los troncos sin procesar y el serrín forma verdaderas montañas. Se extienden en superficies inmensas. De verdad que son llamativas, pero claro con tanta madera que procesar es normal que sean grandes ¿no?.
Pongo unas fotos variadas. Las primeras, es decir las que veis más abajo, pegadas al texto, son de Williams Lake (están tan obscuras porque estaba anocheciendo, además de llover, como todo el día de ayer). A continuación vienen algunas fotos del camino de hoy: un laguito monísimo y un bosque y una servidora zampando y, por último, aunque son las que primero veréis, unas del lago Fraser, dónde hoy dormimos.
Por cierto, hemos cenado en un sitio con comida griega, hablando de fútbol con un griego y tres portugueses y en la cocina había una cubana con la que hemos echado un buen rato hablando en español. O sea, como en una película de Fellini, pero bien comidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario